¿Cuánto frío hace en Viena en diciembre y qué ponerse?

Diciembre en Viena es frío, pero no crudo, y mucho más a menudo gris que blanco. Los días son cortos, con el sol puesto hacia las 16:00, y precisamente por eso las luces de los mercados importan tanto. Esta guía explica cómo vestirse para pasar horas de pie sobre adoquines mojados, y dónde entrar en calor entre puesto y puesto cuando empieza a lloviznar.

Cómo se siente un día de diciembre

Un día típico de diciembre en Viena llega a unos 3 °C como máximo, y por la noche ronda los cero grados o baja un poco de ahí. Sobre el papel son cifras suaves. Lo que las hace cortantes es la humedad y el viento, que se cuela por plazas abiertas como Rathausplatz y Maria-Theresien-Platz. La mayoría de los días el cielo sigue gris, y la llovizna llega con más facilidad que la nieve. Cuando nieva en la ciudad, la nieve rara vez dura.

Nada de esto es un frío peligroso. Es el frío lento de estar una hora en el mismo sitio con una taza en la mano, y sube primero por los pies. Vístete para eso, y Viena en diciembre es un placer.

Días cortos, mercados luminosos

El sol sale hacia las 7:45 y se pone hacia las 16:00, lo que deja unas ocho horas de luz. Parece un inconveniente, pero en los mercados juega a tu favor. Las casetas se iluminan desde media tarde, así que las luces ya están encendidas cuando casi todo el mundo termina de hacer turismo, y no tienes que trasnochar para verlas en su mejor momento. Con la luz gris del día, esos mismos puestos parecen bastante sosos.

Dedica las horas de luz a visitas bajo techo o a una excursión fuera de la ciudad, y guarda los mercados para cuando oscurezca. La mayoría abren a las 10:00 o a las 11:00 y cierran a las 21:00 o a las 22:00. Los organizadores confirman las fechas y horarios poco antes de cada temporada, así que mira la web de cada mercado, o empieza por nuestra guía de fechas y horarios.

Qué ponerse para una tarde sobre adoquines

Qué llevarPor qué importa
Una capa base térmicaPasas mucho rato quieto, y es entonces cuando entra el frío
Un jersey de lana o un forro polarFácil de abrir en un tranvía con calefacción o en un café
Un abrigo resistente al agua y con capuchaLa llovizna es mucho más habitual que la nieve
Botas impermeables que agarren bienLos adoquines mojados y la nieve medio derretida resbalan de noche
Gorro y guantes de abrigoCon guantes finos puedes sujetar la taza sin quitártelos
Una mochila pequeñaTe deja las dos manos libres para la taza y el plato

Varias capas son mejores que un abrigo gordo, porque una tarde en Viena no para de entrar y salir de sitios caldeados. Un minuto estás en una plaza fría y al siguiente en un tranvía con calefacción o en un café lleno de gente. Algo que puedas abrir y cerrar evita que te asfixies dentro y tirites en el siguiente puesto. Deja los zapatos buenos en el hotel salvo que vayas a un concierto, y aun así conviene ir hasta allí con botas. Las familias deberían añadir un par de guantes de repuesto por niño; Viena en Navidad con niños cuenta más sobre cómo mantener calientes las manos pequeñas.

Nieve en la ciudad, nieve en los Alpes

En Viena la nieve va y viene, y rara vez se queda mucho tiempo en el suelo. La noche suelta en que cuaja en Stephansplatz, las casetas al pie de la catedral parecen una postal de Navidad, pero no puedes planear un viaje contando con ello. Los Alpes son otra historia. El Salzkammergut, con Hallstatt a orillas de su lago, tiene muchas más probabilidades de estar blanco, aunque allí tampoco la nieve está garantizada.

La catedral de San Esteban iluminada de noche bajo la nieve, con la plaza de delante cubierta de blanco

La forma fácil de subir hasta allí en invierno es la excursión de 7 TRAVEL a Hallstatt, desde ~65 €. El autocar sale de Albertinaplatz, para en Schloss Ort, a orillas del Traunsee, te da unas tres horas en el pueblo y vuelve hacia las 20:15. Las opiniones le dan un 4,7 en GetYourGuide (más de 7164) y un 4,6 en Viator (más de 1479), donde se vende por unos 91 €. La pega son unas 8 horas de carretera, y la comida no está incluida. Nuestra guía de excursiones la compara con Salzburgo y Bratislava.

Un día buscando la nieve

Un autocar desde detrás de la Ópera Estatal hasta Hallstatt y vuelta en unas 13 horas, con tres horas en el pueblo del lago y el Skywalk como opción, desde ~65 €. Allí la nieve es más probable que en Viena, aunque nunca segura.

Sitios calentitos entre puesto y puesto

El café vienés es la respuesta de la ciudad a una tarde fría, y su cultura figura en la lista de patrimonio inmaterial de la UNESCO. Pide una Melange y nadie te meterá prisa. Los más conocidos son Café Central y Demel, mientras que la Sachertorte original es cosa del Café Sacher.

Los museos dan para una pausa más larga. El Kunsthistorisches (Museo de Historia del Arte) está frente al pueblo navideño de Maria-Theresien-Platz, así que puedes pasar la tarde con los cuadros y salir directamente a los puestos al anochecer. Los interiores de los palacios funcionan igual, y los salones de gala están en nuestra guía de los palacios en invierno.

Para una hora de música al calor, el concierto del Classic Ensemble Vienna en las bóvedas de San Pedro, desde ~49 €, queda a unos pasos del Graben. Su pega es un programa con más Vivaldi y Mozart que villancicos, y no se permite grabar. Para una noche más grande, la Vienna Mozart Orchestra en el Musikverein, desde ~69 €, viste a sus 30 músicos con pelucas y trajes de época y añade dos cantantes de ópera. Tiene un 4,6 con más de 6213 opiniones en GetYourGuide y un 4,3 con más de 956 en Viator, donde cuesta unos 70 €. Su pega es que desde la galería algunos asientos ven poco, y lo que tienes es un espectáculo de época pensado para visitantes, no la Filarmónica de Viena. Nuestra guía de conciertos compara las opciones.

Un plan para un día de lluvia

  1. Pasa la mañana bajo techo en un palacio o en el Kunsthistorisches, cuando las salas están más tranquilas
  2. Date una comida larga en un café, con una Melange y un trozo de tarta para terminar
  3. Al anochecer, elige un mercado junto a una estación de U-Bahn, como Stephansplatz en la U1 y la U3, para que la carrera desde el metro sea corta
  4. Entra en calor con un Punsch y luego métete en San Pedro para el concierto de la tarde
  5. Si deja de llover, vuelve paseando por el Graben bajo sus arañas de luz

Nuestra guía de Punsch y comida te dice qué pedir en los puestos, caliente o no, cuando vuelvas al frío.

Bien abrigados

Preguntas de noches frías

¿Cuánto frío hace en Viena en diciembre?

Cuenta con máximas diurnas de unos 3 °C y noches en torno a cero grados o justo por debajo. La humedad y el viento de las plazas abiertas hacen que parezca más frío, sobre todo cuando estás quieto en un mercado.

¿Nieva en Viena en Navidad?

A veces, pero la nieve rara vez cuaja en la ciudad, y la llovizna gris es más habitual. En los Alpes es mucho más probable ver blanco, y una excursión en autocar a Hallstatt desde ~65 € es la forma fácil de llegar, aunque la nieve nunca está garantizada ni siquiera en las montañas.

¿Qué calzado llevar a los mercados navideños de Viena?

Botas impermeables que agarren bien. Los adoquines se mojan y resbalan de noche, y pasarás horas de pie, así que unos calcetines calientes importan tanto como las botas.

¿A qué hora anochece en Viena en diciembre?

El sol se pone hacia las 16:00 y sale hacia las 7:45. Los mercados están iluminados desde media tarde, así que puedes ver las luces sin trasnochar.

¿Qué hacer en Viena un día de lluvia en diciembre?

Pasa la mañana en un palacio o en el Kunsthistorisches y date una comida larga en un café. Termina con un concierto, como la hora en las bóvedas de San Pedro desde ~49 €. Después elige para la noche un mercado cerca de una estación de U-Bahn.